Estoy a punto de terminar la Maestría en Pedagogía y estoy inquieto en publicar acerca de un tema apasionante de la pedagogía marista: Educar para amar.
Para Marcelino Champagnat, un principio importante para él, es: "Para educar a un niño, hay que amarlo y amarlo de verdad"
Esto significa para cada educador marista, descubrir, reflexionar y aplicar en el quehacer diario con los alumnos y alumnas. Tiene una implicación muy grande en la Pedagogía marista y muy válido como para hacer una tesis de Maestría. Así que, continuaré con este tema y estaré informándoles sobre ello. Saludos
viernes, 5 de junio de 2009
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